Por qué el contrato con una agencia de marketing merece atención especial
Las agencias de marketing acceden a información muy sensible: datos de clientes, márgenes, estrategia de precios, planes de producto, datos de campañas anteriores. Además, crean activos sobre los que puede haber dudas de propiedad: creatividades, textos, vídeos, estrategias. Y trabajan con acceso a cuentas publicitarias, redes sociales y herramientas de analítica. Todo esto debe quedar regulado antes de empezar.
Cláusulas imprescindibles
1. Alcance de los servicios (con KPIs)
Define exactamente qué servicios incluye el contrato: gestión de redes sociales, SEO, campañas de pago, email marketing, diseño gráfico. Y si es posible, vincula el contrato a objetivos medibles: número de publicaciones mensuales, presupuesto publicitario gestionado, informes periódicos.
2. Propiedad de las creatividades
Esta es la cláusula que más conflictos genera. ¿A quién pertenecen los contenidos creados? Lo más habitual y justo: los activos creados específicamente para el cliente son propiedad del cliente una vez pagados. Las herramientas, plantillas y procesos internos de la agencia son suyos. Especifícalo sin ambigüedad.
3. Acceso a cuentas y contraseñas
Regula cómo se gestionan los accesos: la agencia no debería tener acceso como administrador principal a las cuentas publicitarias del cliente. Usa accesos de colaborador o cuenta manager que puedan revocarse en cualquier momento. Incluye el compromiso de devolver todos los accesos al terminar la relación.
4. Confidencialidad de datos
La agencia accede a datos de audiencias, tasas de conversión, costes de adquisición y estrategia. Esta información no debe ser compartida con terceros, usada para benchmarks sin anonimizar, ni usada para trabajar con competidores directos. Si tu sector es muy competitivo, considera incluir una cláusula de no conflicto de intereses.
5. Presupuesto publicitario: responsabilidad y trazabilidad
Si la agencia gestiona presupuesto de medios (Google Ads, Meta Ads), el contrato debe dejar claro: quién es titular de las cuentas publicitarias, cómo se justifican los gastos, qué comisión cobra la agencia sobre el presupuesto gestionado, y qué pasa con el saldo no gastado al terminar.
6. Reporting y transparencia
Frecuencia y formato de los informes, acceso a plataformas de analítica, dashboards en tiempo real si aplica. Sin reporting definido en contrato, cada parte tendrá expectativas distintas.
7. Terminación y período de preaviso
Define con cuánto preaviso puede terminar el contrato cada parte, qué pasa con los trabajos en curso, si hay permanencia mínima y qué ocurre con los contenidos del calendario editorial que ya estén preparados.
Trampas habituales en contratos de agencia
- Permanencias largas sin cláusula de salida por incumplimiento: si la agencia no cumple, deberías poder salir sin penalización.
- Propiedad de la cuenta publicitaria en manos de la agencia: si la relación termina, perderías el histórico de campañas y las audiencias guardadas.
- Métricas de vanidad sin vinculación a objetivos de negocio: el contrato debe medir lo que importa, no solo el número de seguidores.
- Costes ocultos en herramientas: algunas agencias incluyen suscripciones a herramientas en su fee. Aclara qué herramientas son imprescindibles y quién las paga al terminar la relación.
Antes de compartir información con la agencia
Antes de dar acceso a datos de clientes, campañas anteriores o estrategia de producto, asegúrate de que la agencia ha aceptado formalmente las condiciones de confidencialidad. Con KLINQS puedes compartir un brief, una presentación de estrategia o datos de campañas protegidos: la agencia acepta las condiciones antes de poder acceder, y queda un registro verificable.