Antes de empezar: ¿qué debe proteger tu NDA?
El primer error al redactar un NDA es hacerlo demasiado genérico. Un acuerdo de confidencialidad efectivo debe identificar con precisión qué información queda protegida. Cuanto más específico, más difícil es para la otra parte alegar que no sabía qué era confidencial.
Paso 1: Identifica a las partes
Incluye el nombre completo o razón social, NIF/CIF y domicilio de ambas partes. Si alguien firma en representación de una empresa, especifica su cargo y que tiene poder para hacerlo. Un NDA firmado por alguien sin autorización puede ser impugnable.
Ejemplo: "De una parte, ACME S.L., con CIF B12345678 y domicilio en Calle Mayor 10, Madrid, representada por D. Juan García en su calidad de Administrador Único..."
Paso 2: Define qué es información confidencial
Esta es la cláusula más importante. No uses "toda la información compartida" sin más detalle. Define categorías concretas.
Ejemplo: "Se considera información confidencial toda aquella relativa a: estrategia comercial, listas de clientes, datos financieros no públicos, procesos técnicos, código fuente, propuestas económicas y cualquier otro dato expresamente marcado como confidencial por la parte divulgadora."
Paso 3: Establece las obligaciones del receptor
El receptor debe comprometerse a:
- No divulgar la información a terceros sin autorización escrita
- Usarla exclusivamente para el fin acordado
- Aplicar las mismas medidas de protección que aplica a su propia información confidencial
- Notificar inmediatamente si se produce una brecha de confidencialidad
Paso 4: Define las exclusiones
No toda la información recibida puede ser confidencial. Es habitual y razonable excluir:
- Información que ya era de dominio público antes del acuerdo
- Información que el receptor ya conocía con anterioridad y puede probarlo
- Información que el receptor recibe legítimamente de un tercero sin restricciones
- Información que el receptor desarrolla de forma independiente
Paso 5: Fija la duración
El NDA debe tener una duración concreta. Los acuerdos indefinidos pueden ser considerados desproporcionados. Lo habitual es entre 2 y 5 años, aunque para secretos comerciales puede ser mayor.
Ejemplo: "Las obligaciones de confidencialidad establecidas en el presente acuerdo tendrán una duración de tres (3) años desde la fecha de su firma."
Paso 6: Establece las consecuencias del incumplimiento
Sin consecuencias definidas, el NDA tiene poco diente. Incluye al menos:
- El derecho a reclamar daños y perjuicios
- Si es posible, una cláusula penal con una cantidad predefinida
- El derecho a solicitar medidas cautelares urgentes sin necesidad de acreditar daño concreto
Paso 7: Indica la jurisdicción
Especifica qué ley aplica y ante qué tribunales se resolverán las disputas. Si las partes son de países distintos, esto es especialmente importante.
El paso que más se olvida: la constancia de aceptación
Un NDA perfectamente redactado vale poco si no puedes probar que la otra parte lo recibió, lo leyó y lo aceptó antes de acceder a tu información. Enviar el documento por email y guardar el hilo no es suficiente evidencia.
Con KLINQS puedes compartir el NDA protegido: el destinatario debe aceptar las condiciones antes de poder abrirlo, y queda un registro con email verificado, fecha, hora e IP de la aceptación.